Posicionar los MSC es avanzar hacia una justicia más humana, ágil y cercana

El presente artículo fue publicado en la página 74, edición número 53, mes de junio, de revista Jurista, Edición Especial de Mecanismos de Solución de ConflictosVoces construyendo paz y diálogo en México”.

MAURICIO ÁLVAREZ SEGURA

Mediador privado en la Ciudad de México desde hace seis años, patentando el número de registro 593*.

Cuando inicié mi vida laboral, me encontré con un panorama lleno de incógnitas: abogados litigantes tradicionales y clientes frustrados por los tiempos judiciales, por la mala práctica de algunos profesionales que retrasaban juicios de manera intencional y por sentencias que, en muchos casos, resultaban poco favorables.

Esa experiencia me hizo reflexionar profundamente: el camino para resolver un conflicto no debía limitarse a la vía tradicional. Fue entonces cuando empecé a explorar otras opciones, descubriendo que los mecanismos de solución de conflictos ofrecían un horizonte distinto, más humano y más eficaz. Esa búsqueda se convirtió en mi vocación: abrir caminos de diálogo y construir soluciones que no dependieran de la rigidez de los tribunales, sino de la voluntad de las personas.

Dos reformas necesarias en la Ley General de MASC

Desde mi perspectiva, una reforma necesaria sería establecer la obligatoriedad de explorar y conocer a profundidad un medio alterno de solución de controversias antes de iniciar un proceso judicial. Esta obligación debería recaer tanto en el actor como en el demandado, de manera que la sociedad se acostumbre a ver la mediación y los MSC como una primera vía legítima y confiable.

Otra reforma fundamental sería eliminar la certificación temporal y sustituirla por una acreditación vitalicia, siempre condicionada a que el mediador demuestre actualización constante y una trayectoria intachable. Muchos de nosotros hemos apostado nuestra vida profesional a esta disciplina, y merecemos un reconocimiento estable que refleje la seriedad y el compromiso que implica ejercerla.

Difusión sobre bondades de los MSC y competencia justa y leal entre prestadores

En la Ciudad de México, la práctica de los MSC se vive con poca difusión, lo que se traduce en escasa actividad. A ello se suma la ausencia de un arancel establecido para el cobro de servicios, lo que provoca que la comunidad perciba estos procesos como poco formales o incluso degradados.

Los retos son claros: necesitamos una difusión constante en distintos medios para que la ciudadanía conozca las bondades de los MSC y, al mismo tiempo, debemos fomentar una competencia justa y leal entre los prestadores. Solo así podremos garantizar calidad y servicio uniforme, con costos justos y equitativos que dignifiquen nuestra labor.

Replicar de manera expansiva desde la familia

Mi papel es ser difusor de una nueva forma de vivir y comunicarnos. Empiezo por mi círculo cercano: familia, amigos y vecinos, creando una cadena de enseñanza que se expanda poco a poco. Si logramos que estos actores se involucren de manera consciente, podremos implementar talleres de comunicación entre colonos y autoridades, generando espacios de diálogo que pacifiquen nuestros entornos cotidianos.

Al replicarse de manera expansiva, estas prácticas podrían impactar alcaldías, municipios y ciudades enteras, sembrando una cultura de paz que transforme la convivencia social.

Retos actuales de las personas mediadoras

Hoy enfrentamos dos grandes retos:

•          En el ámbito privado, el desconocimiento social derivado de la falta de difusión.

•          En el ámbito público, la arrogancia de algunas autoridades que, al tener el bastón de mando en juzgados o dependencias, minimizan la comunicación entre los actores del conflicto e imponen su voluntad de manera unilateral.

Esto genera un desgaste enorme: incluso, quien “gana” un juicio termina perdiendo dinero, tiempo, energía emocional y psicológica, además de sufrir rupturas familiares. La mediación busca precisamente evitar ese círculo de desgaste.

No es una alternativa menor, sino un derecho humano

La evolución de esta profesión debe ser constante, marcada por la actualización permanente y el compromiso con los principios de convivencia pacífica. La mediación y los MSC representan una nueva forma de ver y solucionar nuestras diferencias, y su consolidación depende de acciones concretas: difundir casos exitosos, sensibilizar a la sociedad y a las autoridades, y demostrar que esta práctica no es una alternativa menor, sino un derecho humano y una herramienta transformadora.

Si logramos que la ciudadanía y las instituciones reconozcan el valor de los MSC, estaremos dando un paso decisivo hacia una justicia más humana, ágil y cercana.

FICHA BIOGRÁFICA DEL AUTOR*

Licenciado en Derecho por el Colegio Español de México (CEM-CUGS). Estudios de especialidad en Derecho Inmobiliario por el Colegio de Notarios de la Ciudad de México y especialidad en Derecho Notarial y Registral por la Universidad de Estudios de Posgrado en Derecho. Actualmente cursa la Maestría en Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en la Universidad de Posgrados AEPCA. Se ha desempeñado en el sector público, en el área de responsabilidades administrativas de los servidores públicos.

Más de 20 años de experiencia en materia notarial y registral, trabajando en diversas notarías de la Ciudad de México. Mediador privado en la Ciudad de México desde hace seis años, patentando el número de registro 593. Socio fundador de “Altayr Asociados” S.C., despacho especializado en mediación y gestión inmobiliaria.

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