
El secretario y otros miembros de la Corte Internacional de Justicia en el Palacio de la Paz, La Haya (Países Bajos), julio de 2024. Foto ONU/CIJ-CIJ/Frank van Beek
Con información de Naciones Unidas
Este sábado se celebró el “Día Internacional para el Bienestar Judicial”. Tras la Declaración de Nauru, en marzo de 2025, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución A/RES/79/266, por la que se proclama el 25 de julio como tal día.
La resolución destaca la relación directa de la celebración con los marcos jurídicos internacionales como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC), haciendo hincapié en que el bienestar judicial contribuye a la lucha contra la corrupción, el acceso a la justicia y la paz sostenible.
La justicia empieza con el bienestar
Las personas que ejercen funciones en el poder judicial, como juezas, jueces y otros funcionarios del poder judicial, como magistrados, comisionados judiciales y árbitros, asumen una gran responsabilidad: defender el estado de derecho, proteger los derechos y garantizar que la justicia sea imparcial y justa. Sin embargo, tras el estrado, muchas personas en estas funciones sufren en silencio. Las largas jornadas laborales, el aislamiento y el desgaste emocional que supone la toma de decisiones pueden afectar a su bienestar y, en última instancia, influir en la calidad de la justicia.
Por qué es importante el bienestar judicial
El bienestar judicial es fundamental para garantizar la independencia, integridad y eficacia del poder judicial. Un sistema judicial presionado o debilitado es más susceptible a la corrupción y a la pérdida de confianza pública. La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción destaca la importancia de proteger la independencia judicial, subrayando que los magistrados necesitan apoyo para resistir presiones externas y actuar con justicia y ética.
Declaración de Nauru: un hito para el bienestar judicial
La Declaración de Nauru, adoptada el 25 de julio de 2024 durante la conferencia regional en Nauru organizada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el poder judicial local, representa un avance clave en el reconocimiento del bienestar judicial a nivel internacional. En ella, líderes y expertos judiciales destacaron que la salud y el bienestar de los jueces son clave para preservar la integridad, la independencia y la calidad de la justicia.
Siete principios básicos
La Declaración de Nauru establece siete principios rectores para guiar a los poderes judiciales nacionales en la promoción del bienestar:
El bienestar judicial es fundamental
Es esencial para garantizar un sistema judicial justo y eficaz. Sin él, la independencia judicial y la confianza pública corren peligro.
Eliminar el estigma
El estrés judicial y los problemas de salud mental deben reconocerse abiertamente. Experimentar tales dificultades no refleja debilidad ni falta de aptitud para el servicio.
Responsabilidad compartida
Promover el bienestar judicial es una responsabilidad colectiva: los jueces y juezas, los sistemas judiciales y las instituciones judiciales deben tomar medidas.
Cultura judicial
Es necesaria una cultura judicial inclusiva y solidaria. Las instituciones deben fomentar entornos éticos que den prioridad al bienestar.
Enfoque holístico
Las iniciativas en materia de bienestar deben incluir una combinación de estrategias de sensibilización, prevención, intervención temprana y recuperación.
Contexto
Las medidas para apoyar el bienestar judicial deben reflejar las necesidades y realidades específicas de cada jurisdicción.
Derechos humanos
El bienestar judicial está relacionado con la protección y promoción más amplias de los derechos humanos, incluidos los derechos de los usuarios y el personal de los tribunales.


