
Con información de agencias e Infobae
Morena, el Partido Verde y el PT rechazaron admitir a debate en la Cámara de Diputados una reserva presentada por el PAN que buscaba convertir el aguinaldo en un derecho constitucional y eliminar la carga fiscal sobre esta prestación.
La mayoría oficialista votó en contra de su admisión, lo que impidió su discusión y votación en el fondo.
La reserva fue presentada por el diputado panista José Elías Lixa Abimerhi, quien propuso modificar el artículo 123 de la Constitución para que el aguinaldo quede consagrado como un derecho fundamental.
Actualmente, esta prestación está contemplada únicamente en la Ley Federal del Trabajo.
La oposición insiste en ajustar días de descanso y otorgar incentivos fiscales, pero su propuesta sobre el aguinaldo quedó fuera.
Además, planteó que el aguinaldo mínimo de 15 días se entregue íntegro a las y los trabajadores, sin descuentos fiscales, al considerar que se trata de una gratificación anual distinta al salario ordinario.
Morena, PT y PVEM votaron en contra de admitir la reserva a discusión durante el análisis en lo particular de la reforma laboral, por lo que el planteamiento no fue debatido en tribuna.
PAN propone “aguinaldo constitucional” y sin impuestos
Durante su intervención, Lixa Abimerhi argumentó que el aguinaldo no fue reconocido como derecho hasta 1970 y que, a pesar de su importancia social, no está consagrado en la Constitución.
Señaló que esta prestación representa un alivio económico para las familias mexicanas a fin de año, pues permite cubrir gastos como ropa, medicinas, deudas o celebraciones decembrinas.
Por ello, insistió en que debe elevarse a rango constitucional y protegerse de posibles reducciones.
También propuso un esquema de incentivos para micro y pequeñas empresas, con el objetivo de que puedan asumir la carga sin afectar su viabilidad financiera.
Aplicación gradual la reforma de 40 horas, hasta 2030
Mientras la reserva del PAN fue desechada, la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales avanzó sin modificaciones en comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social.
La iniciativa fue impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y recibió respaldo unánime en comisiones.
El dictamen establece una aplicación gradual que culminará en 2030.
El régimen transitorio prevé la siguiente reducción escalonada:
2026: 48 horas semanales
2027: 46 horas
2028: 44 horas
2029: 42 horas
2030: 40 horas
Se establece que no habrá disminución de salarios ni prestaciones.
Debate por días de descanso y horas extra
Uno de los puntos que generó mayor discusión fue el descanso semanal.
La reforma mantiene el esquema de un día de descanso por cada seis trabajados, con goce íntegro de salario, sin incluir expresamente dos días obligatorios de descanso, como solicitaba parte de la oposición.
Asimismo, se plantea que las horas extra se paguen con un 100 por ciento adicional y no excedan 12 horas semanales.
En caso de superar ese límite, deberán pagarse al 200 por ciento. También se prohíbe que menores de 18 años laboren tiempo extraordinario.
Posturas divididas entre oficialismo y oposición
Desde Morena y sus aliados se defendió la gradualidad como mecanismo para evitar impactos negativos en empleo y productividad.
En contraste, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano respaldaron la reducción de la jornada, pero insistieron en precisar el esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso, así como en establecer incentivos fiscales.
En este contexto, la propuesta para hacer constitucional el aguinaldo quedó fuera del debate, marcando un nuevo contraste entre oficialismo y oposición en la discusión de los derechos laborales en México.


