
Presidentes de partidos: Karen Castrejón Trujillo, del Partido Verde; Alberto Anaya, del PT; y Luisa María Alcalde, de Morena.
Dirigentes y coordinadores parlamentarios de Morena, del Partido Verde y del Partido del Trabajo mantienen negociaciones para preparar la nueva propuesta de reforma electoral legal que se enviará al Congreso la próxima semana, y bajo el ultimátum de la presidenta: un nuevo fracaso podría dañar profundamente a la coalición oficialista, informa el diario El País.
El coordinador de los senadores morenistas, Ignacio Mier, anunció a los medios que: “ya hay un acuerdo muy perfilado. Seguramente lo van a conocer en las próximas horas. Ya está concluido, nada más es que la Secretaría de Gobernación lo haga público”.
“El plan es: vamos juntos. Toda la coalición a nivel estatal, municipal, congresos de los estados, el Congreso de la Unión y las dirigencias. Verde y PT”, señaló.
“La secretaria de Gobernación está haciendo un trabajo de filigrana, una tarea de inteligencia política y de construcción de acuerdos”, dijo a El País el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, quien ha descrito el proceso como “un esfuerzo político de consenso”, no solo para apuntalar el plan B, sino para mantener viva la coalición legislativa Morena-PVEM-PT y la alianza electoral rumbo a los comicios de 2027 y 2030.
El jueves hubo una primera ronda de conversaciones del Gobierno, por separado con cada partido, y este viernes se desarrolló la segunda.
Después de la derrota legislativa, la presidenta Claudia Sheinbaum convocó a una reunion el miércoles, en Palacio Nacional, adonde acudieron las dirigencias y coordinadores parlamentarios de los tres partidos, junto con la secretaria Rosa Icela Rodríguez y algunos miembros de la comisión presidencial para la reforma electoral, inform Monreal.
Además de lamentar el resultado de la votación, la presidenta hizo un largo discurso en el que recordó el origen del partido-movimiento fundado por Andrés Manuel López Obrador: acabar con los privilegios de la clase política.
En esa reunión estaban presentes los coordinadores del Verde en el Senado y la Cámara de Diputados, Manuel Velasco y Carlos Puente, y por parte del PT, el dirigente Alberto Anaya y el coordinador de los diputados, Reginaldo Sandoval. Del lado de Morena, participaron Ricardo Monreal, así como el coordinador de los senadores, Ignacio Mier, y la presidenta del partido, Luisa María Alcalde.
Ante ellos, la presidenta advirtió lo que ha venido repitiendo en las últimas horas: que la gente está atenta a los votos de cada partido, que la mayor parte de sus propuestas son respaldadas por los ciudadanos y que nuevamente estará a prueba quién está del lado de la voluntad popular y quién no.
Según algunos de los presentes, la encerrona de Palacio Nacional se prolongó hasta la medianoche y, en ella, Sheinbaum delineó su plan B, con las mismas pinceladas que presentó en su conferencia matutina del jueves: limitar el presupuesto anual de los 32 Congresos estatales para evitar que un solo legislador cueste al erario hasta 34 millones de pesos al año; establecer un máximo de regidores en los ayuntamientos según el tamaño de la población, para evitar cabildos grandes y costosos; permitir que los temas electorales puedan ser sujetos de consulta popular; abrir la puerta para adelantar la revocación de mandato y empatarla con la elección federal de 2027, y ajustar las disposiciones de salarios máximos para que los funcionarios electorales no puedan ganar más que la presidenta de la República. Todo ello, para generar ahorros por 4.000 millones de pesos, según las estimaciones de la presidencia.
“Ahora la negociación está en manos de la secretaria de Gobernación; ahí es donde se está concentrando todo el ejercicio de consenso en los tres partidos y se está haciendo un esfuerzo de redacción para que se coincida en la redacción de reformas a esos cinco artículos y esos cinco temas. Ella es la encargada de las negociaciones”, ha explicado Monreal, quien ha preferido no adelantar un pronóstico sobre el futuro del plan B.
La redacción de la iniciativa, que también requiere cambios constitucionales, se lleva a cabo en la Secretaría de Gobernación y los avances están siendo revisados con los líderes y legisladores de cada partido político para incorporar sus opiniones. Según los negociadores, la intención es concluir los acuerdos este fin de semana para presentar la iniciativa el lunes, tal como anunció la presidenta.
Según el coordinador de los diputados de Morena, la elección judicial no formaría parte de este paquete de reformas. La posibilidad de retrasar un año la elección de jueces prevista para 2027, que también se ha tocado en las conversaciones de los últimos meses en torno a la reforma electoral, no formará parte del plan B. Sin embargo, sí se prevé el envío de una iniciativa aparte para ese fin. Incluso, la presidenta Sheinbaum dijo este viernes que se consultará con el Instituto Nacional Electoral los pros y los contras de mover la fecha.
La autoridad electoral ya recomendó, desde el pasado mes de enero, mover la segunda parte de la elección judicial, pues hacerla en 2027, junto con las elecciones federales y locales de cargos legislativos y gubernaturas, supondría una complejidad y gastos enormes, dado que la ley vigente establece que tienen que colocarse casillas en lugares distintos para la elección judicial.


