
Jaime Ríos
Cuestionada por Jurista sobre el tema de la corrupción en los distintos órganos judiciales, la presidenta electa del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz lamentó que “la corrupción es un monstruo que tiene muchas cabezas, pero particularmente tiene dos, el que recibe y el que da”. Entonces, señala, es un tema que se tiene que trabajar de la mano con la abogacía, es decir las abogadas y abogados no sólo nos podemos quejar de que hay corrupción, sino hay que dejar de impulsar esos actos de corrupción.
Explicó que la Reforma Judicial justamente prevé la existencia de un nuevo órgano, que es un Tribunal de Disciplina, el cual va a tener funciones y atribuciones no sólo de vigilancia, sino también de evaluación, así que “todas y todos vamos a estar sometidos a un proceso nuevo de evaluación, que se va a hacer en los primeros meses, en el inter y de manera posterior. Esa es una de las funciones de atribución; entonces, tendremos que trabajar de la mano. Y, justamente, dentro del programa de trabajo que estamos terminando de delinear, tenemos que considerar esa parte para ver cómo se va a operar con todos los jueces.

La magistrada sostuvo un desayuno de trabajo con periodistas integrantes del Grupo de los Diez, donde no evadió contestar a todas las preguntas que le fueron realizadas. Prudente y contenida, defendió el fuero judicial al que pertenece y del cual será su máxima representante a partir de septiembre.
Recordó que el sistema de justicia en México está sostenido por los tribunales locales, por los juzgados locales, “y la cantidad de trabajo que hay es enorme, digamos, pero sí creo que a veces somos injustos también con quienes trabajamos y quienes trabajan ahí. Yo inicié mis actividades en el Poder Judicial del Estado, en un juzgado donde la cantidad de la gente y la bulla es enorme, a diferencia de los tribunales federales, no demerito, por supuesto. Y qué bueno que sea así el trabajo, que se haga un trabajo de primera, pero del total de asuntos, el 10% se viene a apelación y de ese 10% que se viene a apelación, un porcentaje muy bajo es el que se va al ámbito federal. No es disculpa, pero no es lo mismo atender 5 mil expedientes al año, que atender 800 al año, con más personal y con mejor salario”.
Esto “es algo que hay que trabajar mucho, pero sí creo que a veces somos injustos”. Creo que entre otras cosas tenemos que apostarle las personas en lo individual, los abogados en lo colectivo, también a la resolución alterna de conflictos, al tema de la mediación. Vimos en Minatitlán que hay un nuevo juzgado cívico y con los abogados y abogadas, quizá algunas otras cosas que les digo estoy delineando, les voy a dar sólo algunos apuntes a trabajar de la mano con ellos para tratar de quitar ese cuello de botella que hay en los tribunales, pero pues creo que se tiene que trabajar de manera conjunta”.



