
Populismo, obra pública y la demolición del Estado constitucional
José Manuel de Alba de Alba
Magistrado en retiro forzado
Lo ocurrido en Dos Bocas no es un accidente. Es la consecuencia directa de ignorar al derecho cuando estorba al poder.
“El día que el poder puede ignorar el amparo, el amparo deja de existir en la realidad.”
El juicio de amparo es la última barrera del ciudadano frente al Estado. La suspensión no es un trámite: es una orden constitucional para evitar daños irreparables.
Cuando se desacata, no se debilita al juez: se rompe el sistema.
“Primero la Constitución, después la obra. Nunca al revés.”
El modelo aplicado en Dos Bocas responde a una lógica populista: decidir primero, justificar después.
La obra se impone, y el derecho se adapta. No hay planeación integral, sino narrativa política.
“Desobedecer al juez no es técnico: es ruptura constitucional.”
Para sostener este modelo, se construye un enemigo: el juez.
Se le acusa de frenar el desarrollo, cuando en realidad protege a la sociedad del abuso del poder.
“El juez no era el problema… era la advertencia.”
Los riesgos ignorados no desaparecen. Se acumulan. Y cuando se materializan, evidencian la irresponsabilidad estructural.
“Cuando el derecho se ignora, alguien paga. Y ese pago es humano.”
La desobediencia judicial deja de ser un hecho aislado y se convierte en política pública.
Eso es lo verdaderamente grave.
CIERRE
“Desobedecer a un juez no es una falta administrativa.”
“Es un crimen de Estado.”
Porque cuando el Estado ignora al juez:
desprotege a las personas,
vacía la Constitución,
y normaliza el poder arbitrario.
Eso no es democracia.
Es poder sin límites.
CÓMIC JURÍDICO EDITORIAL

Nota del autor:
El presente artículo se elabora con base en más de 40 años de experiencia jurisdiccional y académica en derecho constitucional y juicio de amparo, utilizando la inteligencia artificial como herramienta de apoyo.

