Campesinos y transportistas bloquearán carreteras, aduanas y pasos fronterizos, el 24

Foto de archivo. Facebook.

Organizaciones del sector agrícola y transportista han decidido unir fuerzas y convocar a un paro nacional el próximo 24 de noviembre. Entre las acciones previstas se encuentran el bloqueo de carreteras, la toma de aduanas y el cierre de pasos fronterizos. Esta estrategia, que en otras ocasiones ha resultado efectiva, busca presionar al Gobierno de Claudia Sheinbaum para que atienda sus principales demandas.

El pliego petitorio incluye el rechazo a la aprobación acelerada de la nueva Ley de Aguas impulsada por la presidenta, la exclusión de los granos básicos del T-MEC, la creación de una banca de desarrollo para el campo —eliminada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador—, además de mejores precios de garantía y mayor seguridad en las carreteras federales.

Tal como adelantó este medio, los líderes campesinos y transportistas concretaron su alianza el lunes, cuando el Frente Nacional para el Rescate del Campo y la Asociación Nacional de Transportistas formalizaron la sinergia. “A partir de hoy, cada bloqueo campesino será también un bloqueo transportista, y cada demanda del transporte será una exigencia del campo”, afirmaron en un comunicado conjunto.

Durante una conferencia de prensa frente a Palacio Nacional este martes, representantes de ambos sectores delinearon la ruta de movilizaciones con la que buscan ser escuchados por el Ejecutivo.

El acelerado avance en el Congreso de la Ley de Aguas Nacionales promovida por el bloque oficialista —integrado por Morena, PVEM y PT— ha intensificado el conflicto con las organizaciones rurales. El punto más controvertido de la iniciativa es la prohibición de transferir concesiones de agua entre particulares, lo que obligaría a devolverlas al Estado para que la CONAGUA las reasigne. Según el Gobierno, la medida busca combatir el mercado ilegal de concesiones, pero los campesinos advierten que esta restricción les impide heredar o vender sus tierras, pues sin derechos de agua pierden valor.

El tono del movimiento se ha endurecido. Hace apenas unas semanas, la inconformidad por el precio de la tonelada de maíz llevó a bloqueos carreteros en al menos 20 Estados durante dos días. Sin embargo, el anuncio de este martes representa una escalada: además de los bloqueos, se prevé la toma de aduanas, la paralización del transporte de carga y un paro total de labores.

El diálogo con el oficialismo sigue estancado. Los agricultores denunciaron que el lunes fueron plantados por diputados de Morena en la Cámara de Diputados, incluida una reunión prevista con Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de la bancada. Como condición para suspender las movilizaciones, los líderes campesinos exigen que el Gobierno instale una mesa de diálogo directa con la presidenta Sheinbaum, sin intermediarios del gabinete.

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