Campeche: 5 días para controvertir expropiaciones, no hay recurso ordinario y pagos durante 10 años

El avalúo se basará en la última transacción del bien, sin considerar mejoras ni plusvalía

San Francisco de Campeche.- El jueves 4 de septiembre, el Congreso de Campeche aprobó la reforma a la Ley de Expropiaciones y Limitaciones al Derecho de Propiedad, conocida mediáticamente como “Ley Alito”, con 18 votos a favor y 13 en contra, promovida por la gobernadora morenista Layda Sansores San Román, que permite a las autoridades expropiar predios “por utilidad pública”.

Sin embargo, la nueva norma ha causado polémica porque puede ser utilizada con fines de golpeteo político.

Incluso ya la llaman “Ley Alito”, pues se presume que entre su objetivo está expropiar varias propiedades del presidente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.

Además, a quienes se expropie sus propiedades sólo tendrán cinco días para defenderse o, de lo contrario, perderán sus predios.

Bajo el concepto “utilidad pública” podrá darse en Campeche la expropiación de predios y propiedades de particulares.

La reforma a la Ley de Expropiaciones y Limitaciones al Derecho de Propiedad fue presentada como una actualización a una norma vigente desde 1981, con la intención de alinearla con criterios federales y responder a necesidades relacionadas con infraestructura, vivienda social y crecimiento urbano.

El nuevo marco otorga al gobierno estatal mayores atribuciones para declarar un predio como de utilidad pública y proceder a su expropiación en un plazo limitado, lo que ha generado inquietud entre diversos sectores políticos y sociales.

Los propietarios que resulten afectados dispondrán únicamente de cinco días hábiles para responder a la notificación inicial de expropiación.

La ley excluye cualquier recurso administrativo, por lo que la única vía de defensa legal es el juicio de amparo.

La indemnización por expropiación podrá cubrirse en abonos durante un periodo de diez años, en contraste con el plazo máximo de 45 días que establece la ley federal.

El avalúo se basará en la última transacción del bien, sin considerar plusvalía ni mejoras, lo que genera preocupación por posibles pagos bajos a los propietarios.

Por qué se le llama “Ley Alito”

Aunque la oposición retomó el nombre para criticarla, el apodo ‘Ley Alito’ surgió originalmente desde el propio bloque oficialista. Fue el diputado local de Morena, Carlos Ucán, quien en tribuna relacionó la reforma con Alejandro Moreno Cárdenas, exgobernador de Campeche y actual dirigente nacional del PRI.

Carlos Ucán afirmó que la reforma permitiría al Estado recuperar terrenos que Alejandro Moreno habría adquirido a precios ínfimos, como aquellos comprados a 30 centavos el metro cuadrado, y sobre los que construyó una residencia valuada en más de 300 millones de pesos.

Por ello, el diputado de Campeche sostuvo que la nueva legislación permitiría expropiar esos terrenos con fines de obra pública y que, en teoría, la compensación para Alejandro Moreno correspondería al mismo precio que él pagó en su momento.

La gobernadora Layda Sansores aseguró que la reforma es una herramienta legal para detonar el desarrollo económico en zonas estratégicas del estado. También sostuvo que las expropiaciones no serán discrecionales, sino que responderán a criterios técnicos y prioridades sociales.

Autoritarismo, dice Alejandro Moreno

Alejandro Moreno, quien enfrenta un proceso de desafuero en su contra, criticó con severidad la reforma y la calificó como un acto de autoritarismo por parte de Layda Sansores y Morena. Comparó la iniciativa con mecanismos aplicados en regímenes como el de Hugo Chávez en Venezuela.

Afirmó que la ley está diseñada para intimidar, despojar e intervenir políticamente en el patrimonio de quienes no comparten la ideología del gobierno. “Esa ley grotesca es el rostro autoritario de Morena. Intenta intimidar a los ciudadanos y expropiar sus casas, como en Venezuela”, declaró el senador priista.

Moreno también denunció la forma en que se aprobó la reforma en Campeche, a través de un procedimiento exprés, sin consulta pública y con apenas ocho días desde su presentación en el Congreso local.

Temas relacionados