Aumentan quejas sindicales internacionales contra patrones, dentro del T-MEC

Incluyen denegación de derechos de libre asociación y negociación colectiva, injerencia patronal en asuntos internos, y despidos

Con información de El Economista

El Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida en instalaciones específicas (MLRR) es un procedimiento de resolución de controversias en tratados comerciales.

Tiene por objeto reforzar el cumplimiento de los compromisos laborales asumidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en su capítulo 23 – Laboral–.

En el primer año solo algunas organizaciones de carácter independiente hacían uso del MLRR, ahora abarca todas las corrientes sindicales como CATEM, CTM, CROM, CROC y el Sindicato Minero.

Este procedimiento es aplicable para los derechos que son reconocidos en el anexo 23-A del T-MEC, en el cual México se comprometió a garantizar que sus trabajadores puedan acceder a una negociación colectiva auténtica, para lo cual es indispensable la existencia de una efectiva democracia sindical y el ejercicio pleno de la libertad de asociación por parte de los trabajadores.

El (MLRR) se ha consolidado como un instrumento utilizado por las organizaciones sindicales para que se respeten los derechos de libre asociación y negociación colectiva.

Los datos reflejan un filtro por parte de las autoridades estadounidenses, ya que de un total de 250 denuncias que han llegado al gobierno de Estados Unidos, solo el 18.4% han procedido.

Datos públicos revelan que, desde su implementación en 2021, el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida ha registrado actividad, acumulando un total de 48 expedientes hasta el cierre de 2025.

Esta evolución numérica inició con 2 casos en 2021, se mantuvo en esa cifra en 2022, presentó un incremento hacia 2023 con 13 casos, y alcanzó su punto máximo en 2025 con 15 registros.

La distribución territorial de las controversias se concentra en estados con vocación industrial: Guanajuato, Tamaulipas, Coahuila y San Luis Potosí.

Las quejas han sido promovidas por organizaciones sindicales de carácter independiente, entre las que se encuentran la Liga Sindical Obrera Mexicana, el Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Industrias y Servicios Movimiento 20/32 y el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz.

Los motivos que originan las solicitudes de revisión se agrupan en tres vertientes: la denegación de derechos de libre asociación y negociación colectiva, la injerencia patronal en asuntos sindicales internos, y los despidos vinculados a la actividad sindical de los trabajadores.

En cuanto al estatus de resolución, de las 48 quejas presentadas, la mayoría ha alcanzado el estatus de resuelto tras la implementación de planes de remediación o acuerdos entre las partes. No obstante, existen casos que han derivado en la formación de paneles laborales, como el recientemente concluido en la Mina Camino Rojo.

Respecto al origen de las solicitudes, Estados Unidos se mantiene como el principal país peticionario, mientras que Canadá ha intervenido en dos casos específicos correspondientes a las empresas Frankische y Mina Camino Rojo.

El listado actual refleja que 12 expedientes permanecen en fase de queja presentada o plan de remediación en trámite al finalizar el periodo reportado, además de 3 paneles activos.

El mapa de la conflictividad laboral en México inició en 2021 como un modelo de vigilancia orientado al sector automotriz, en 2026 funciona como un sistema de supervisión con alcance en diversos rubros de la economía.

En el inicio del tratado, el sector automotriz y de autopartes concentró la mayoría de las quejas, con casos como el de General Motors en Silao que establecieron el precedente de operación del mecanismo.

 El escenario actual indica que, si bien el sector automotriz mantiene presencia en la mitad de los expedientes, la vigilancia se ha extendido a centros de servicios, minería, producción de alimentos e industria textil.

Esta diversificación responde a la estrategia de organizaciones sindicales y autoridades comerciales. La activación de quejas en centros de contacto como Atento o en empresas del ramo vitivinícola como Freixenet modificó la percepción de que el mecanismo era una herramienta para la industria.

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