
TI/09/20226
Ciudad de México, 27 de julio de 2026. – La Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación (JUFED) insiste en que el discurso oficial que impulsó la reforma al Poder Judicial de la Federación prometió expresamente cambiar el escenario de nepotismo y de designaciones por vínculo familiar dentro de la carrera judicial. A un año de su implementación, los hechos documentados públicamente obligan a evidenciar que esa promesa no se cumplió.
Por ejemplo, Diego Armando Guerrero García, magistrado electo del Tribunal de Disciplina Judicial de la Ciudad de México, es hermano del Ministro Arístides
Rodrigo Guerrero García, integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Si bien ambos pertenecen a diferentes estructuras del Poder Judicial, uno de la CDMX y el otro federal, ambos son producto de una elección basada en acordeones distribuidos durante la elección judicial que los llevó a posiciones clave y que confirman un caso específico de nepotismo dentro de la nueva estructura del Poder Judicial, a pesar del discurso oficial que prometía erradicar esa práctica.
De acuerdo con un análisis de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) https://contralacorrupcion.mx/el-56-de-la-suprema-corte-de-justiciatiene-familiares-con-cargos-publicos/, el 56% de los ministros (5 de 9 ministros), de la actual Suprema Corte de Justicia de la Nación tiene al menos un familiar con cargo en el gobierno o que ha recibido contratos públicos, y en el caso del Tribunal de Disciplina Judicial la proporción de integrantes con parientes en el servicio público asciende a 60 por ciento, (3 de sus 5 integrantes).
MCCI documentó además que, en la nueva Sala Superior del Tribunal Electoral, la proporción sube a 71%. El caso con más vínculos es el de la Ministra Lenia Batres, con cinco parientes en cargos públicos (hijo, hermano, hermana, cuñada y tío), ya renunció el ex esposo.


