Proyecto de reforma apunta a que será imprescindible el acordeón

Eduardo de Jesús Castellanos Hernández

Profesor e investigador.

El dato más relevante de esta iniciativa de reforma -que sin duda será aprobada sin cambiarle una coma, incluso ahí donde es necesario-, no es el restablecimiento de las dos secciones del pleno de la SCJN; ni el cambio de fecha de la siguiente elección judicial; ni que la convocatoria electoral la vaya a expedir el INE y ya no el Senado; ni que vaya a ser necesaria una tesis jurisprudencial para que sean obligatorios los razonamientos de las sentencias; ni el Comité Único de Evaluación que servirá para lo mismo que los tres comités anteriores: filtrar a los seleccionados previamente; ni la centralización federal para seleccionar juzgadores locales.

El dato más relevante es que los acordeones para los acarreados a votar seguirán siendo indispensables; pues gracias a los acordeones se definirá quiénes van a ganar y por cuántos votos.

Las razones de la necesidad de los acordeones son obvias:

1. Ni siquiera el nombre -y menos la calificación que hayan obtenido los candidatos en el proceso de evaluación en la flamante Escuela Nacional de Formación Judicial- podrá ser conocido, una vez más, por los que vayan a votar por ellos.

2. No será necesario, pues las campañas electorales seguirán siendo secretas.

3. Ahora habrá candidatos a juzgadores con carrera judicial y sin ella.

4. La rotación en la presidencia de la Corte -aunque ya no en la del TEPJF- seguirá siendo en función de la votación recibida.

Esta iniciativa de reforma es más de lo mismo, pero corregido y aumentado.

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