
*Estamos reafirmando el poderío de los norteamericanos en esta región
El presidente, Donald Trump, aseguró que Estados Unidos dirigirá Venezuela mientras ocurre una transición “apropiada”.
“Vamos a dirigirlo”, afirmó, hasta que dicha transición tenga lugar, aunque no detalló cómo ocurrirá ni cuánto tiempo puede tomar.
Tachó esta sábado la captura de Nicolás Maduro en Venezuela como una de las operaciones más “impresionantes” de Estados Unidos.
“Ninguna nación podría haber conseguido lo que Estados Unidos logró”, dijo. Detalló que Maduro fue capturado en la oscuridad y neutralizando a las Fuerzas Armadas venezolanas.
“Sabían que llegaríamos”, indicó, “pero fueron rápidamente incapacitados”. El mandatario aseguró que ningún miembro de las Fuerzas Armadas estadounidenses fue herido.

Esposado y con los ojos tapados
El inquilino de la Casa Blanca aseguró que su país quiere “paz, libertad y justicia para el gran pueblo de Venezuela”, incluyendo a muchos venezolanos que ahora viven en Estados Unidos y que quieren volver a su patria. “No podemos arriesgarnos a que alguien más se haga con el control de Venezuela. Alguien que no tenga en mente el bien del pueblo venezolano. Llevamos décadas diciendo que no vamos a permitir que eso suceda. Ahora estamos allí”, expresó. “Y lo que la gente no entiende, pero entiende, es que decimos que ahora estamos allí, pero que nos quedaremos hasta que se produzca la transición adecuada”, manifestó.
“Venezuela puede convertirse en un país en el que muchas naciones quieran invertir y participar. Queremos una Venezuela rica, independiente y segura”, afirmó el presidente de Estados Unidos.
El mandatario reiteró que Nicolás Maduro es un “narcoterrorista” que encabezó operaciones de tráfico de drogas hacia territorio estadounidense, acusaciones que —dijo— están respaldadas por la imputación presentada en su contra ante un tribunal de Nueva York. “Maduro enfrentará la justicia de Estados Unidos en suelo estadounidense”, sostuvo.
Trump confirmó además que el líder venezolano se encuentra a bordo de una embarcación rumbo a Nueva York, aunque no descartó que llegue primero a Miami. Insistió en que Maduro se sostuvo en el poder mediante una campaña de violencia, tanto contra su propio país como contra Estados Unidos y la región, a través de redes de narcotráfico.
Aseguró que con su captura, Maduro dejó de representar una amenaza para Estados Unidos y subrayó que su gobierno no olvidará a las víctimas de organizaciones criminales como el Tren de Aragua. Reiteró sus señalamientos de que Venezuela liberó presos de cárceles y hospitales psiquiátricos y acusó al régimen de haber “robado petróleo estadounidense”, afirmando que administraciones anteriores no actuaron al respecto.
“Podría considerarse uno de los mayores robos a la propiedad estadounidense, pero no lo permitiremos más”, afirmó, al tiempo que acusó a Maduro de haber convertido a Venezuela en un refugio seguro para fuerzas hostiles a Estados Unidos.
Sobre la operación militar, Trump afirmó que se trató de un despliegue “espectacular” para capturar al líder venezolano, un hecho que —aseguró— “quedará marcado en la historia de la Unión Americana”. Comparó la acción con el operativo que terminó con la muerte del general iraní Qasem Soleimani y con ataques previos contra la infraestructura nuclear de Irán.
En conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, el mandatario aseguró que el ejército venezolano se rindió ante las fuerzas estadounidenses y que la operación provocó un apagón en el país sudamericano. Añadió que Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentarán cargos por narcoterrorismo en Estados Unidos.
Trump felicitó al ejército estadounidense por el “éxito” del operativo y afirmó que “Estados Unidos vuelve a ser una nación respetada en el mundo”. Señaló que la acción se llevó a cabo de manera rápida y coordinada por fuerzas militares y agencias de procuración de justicia, y destacó que no hubo bajas ni pérdidas de equipo estadounidense.
“El ejército de Estados Unidos es el más poderoso del planeta; si nuestros enemigos vieran nuestras fuerzas, quedarían sorprendidos”, aseguró. También evocó operativos contra presuntas narcolanchas y afirmó que estas acciones han reducido en 97% el ingreso de drogas por vía marítima al país.
El presidente defendió la doctrina Monroe bajo el lema “América para los americanos”, y afirmó aplicar lo que denominó la “doctrina D (por Donald) Monroe”, con el objetivo de reforzar el poder estadounidense en la región. “Ahora somos una fuerza más grande y más clara en el hemisferio”, afirmó.
Trump sostuvo que los intereses de su gobierno son proteger el comercio y la seguridad nacional, defendió la imposición de aranceles al asegurar que han hecho a Estados Unidos “más próspero”, y advirtió que su administración continuará actuando para proteger la frontera, “aplastar a los cárteles” y “defender a la Unión Americana”.
Finalmente, advirtió que la operación en Venezuela debe servir como mensaje para cualquiera que intente poner en riesgo la soberanía de Estados Unidos. “Todas las figuras militares y políticas de Venezuela deben entender lo que ocurrió y lo que puede ocurrirles si no cooperan”, concluyó.


