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Prueba Material en el Proceso Penal Méxicano

Manuel Moreno Melo. Doctorando en Ciencias Sociales y Políticas por la Universidad Iberoamericana, Campus Ciudad de México. Maestro en Derecho por la División de Estudios de Posgrado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México. Maestro en Ciencias Penales por el Instituto Nacional de Desarrollo Jurídico. Especialista en Amparo y Garantías Constitucionales por el Instituto Nacional de Ciencias Penales. Especialista en Derechos Fundamentales y Garantías Constitucionales en la Justicia Penal, por la Universidad de Castilla la Mancha, España. Calificación Notable. Especialista en Derecho Penal, por la Universidad de Salamanca en España, calificación apto. Licenciado en Derecho con mención honorifica de la Facultad de Derecho de la UNAM

Manuel Moreno Melo.
Doctorando en Ciencias Sociales y Políticas por la Universidad Iberoamericana, Campus Ciudad de México. Maestro en Derecho por la División de Estudios de Posgrado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México. Maestro en Ciencias Penales por el Instituto Nacional de Desarrollo Jurídico. Especialista en Amparo y Garantías Constitucionales por el Instituto Nacional de Ciencias Penales. Especialista en Derechos Fundamentales y Garantías Constitucionales en la Justicia Penal, por la Universidad de Castilla la Mancha, España. Calificación Notable. Especialista en Derecho Penal, por la Universidad de Salamanca en España, calificación apto. Licenciado en Derecho con mención honorifica de la Facultad de Derecho de la UNAM

INTRODUCCIÓN

El Derecho como sistema social autopoiético  en términos de Niklas Luhmann tiene una dinamización interna muy vertiginosa, es decir se encuentra en constante cambio dentro de sus elementos a fin de seguirse recreando y subsistir dentro de la sociedad, en México en materia procesal penal las normas y principios han generado una serie de figuras que ameritan un estudio a  fin de tener una mejor práctica que propicie una mejor administración de justicia para los gobernados.

Dentro de esas figuras, en este artículo abordaremos la denominada ¨prueba material¨, a fin de buscar ciertos lineamientos que faciliten a los operadores una perspectiva para un adecuado ofrecimiento, admisión y eventual desahogo dentro de una sala de juicio.

En el Código Nacional de Procedimientos Penales, encontramos dos tipos de prueba nominadas las personales y las reales.

Pruebas Personales[1]: Pericial, Testimonial y en su caso la declaración del acusado (ya sea de forma espontánea o por medio de preguntas).

Pruebas Reales[2]: Documentos y objetos (prueba material).

Las pruebas personales de forma predominante su desahogo es por medio de un interrogatorio y la contraparte del oferente o de quien lo propone puede practicar si su estrategia lo contempla un contrainterrogatorio, y posteriormente las partes pueden realizar repreguntas y recontrainterrogatorio.[3]

PRUEBAS REALES:

En el caso de las Pruebas Reales su desahogo conforme al CNPP tiene reglas específicas de desahogo que interpretaremos y vamos a dar una serie de argumentos susceptible de críticas y sugerencias:

En el caso de los documentos en términos del artículo 380 del CNPP los podemos dividir de la forma siguiente:

  • Documentos en sentido estricto.
  • Informes escritos.
  • Videograbación
  • Grabación.

Cabe hacer la mención que en ninguna parte del CNPP se utiliza la expresión documentos ¨Públicos¨ o ¨Privados¨, lo anterior lo podemos justificar en virtud de que tanto el juez de control como el tribunal de enjuiciamiento el sistema de valoración que utilizan es libre y lógica y no tasada en términos de los preceptos 265 y 359 del mismo ordenamiento.

Por ello un juzgador consideramos no le puede dar más peso a uno sobre otro, ya que ello conllevaría un sistema tasado incompatible con el principio de contradicción y la libre valoración de pruebas, así cuando haya una contradicción de documentos  entre las partes predominará aquel que otorgue mayor fidelidad en su contenido a lo cual se le denomina Principio de Mayor Prevalencia[4], lo anterior sin distinguir que tenga más peso un vídeo aportado por un órgano de gobierno o bien aquel grabado desde un celular, una acta de nacimiento o un acta de bautizo por ejemplo sino aquel que da mayor margen de credibilidad y fidelidad.

En el caso de los documentos la finalidad es que en el desahogo el juzgador conozca el contenido de los mismos y toda vez que el sistema es oral y no escrito no se pueden entregar directamente al juzgador para que se ¨desahoguen por su propia y especial naturaleza¨, por ende los documentos e informes escritos una persona los tendrá que leer (integro o parcial) y los vídeos y grabaciones deberán ser reproducidos a fin de que se conozcan las imágenes y/o el audio.

La prueba material son los objetos, es decir cualquier cosa que pueda ser percibida por alguno de los sentidos con los que cuentan las personas, y también son susceptibles de desahogo, tal es el caso de un reloj, un arma etc.

Consideramos que las pruebas reales se rigen bajo dos principios:

  • Principio de Desconfianza (Regla)
  • Principio de Confianza /excepción)

PRINCIPIO DE DESCONFIANZA

El profesor Andrés Baytelman junto con Mauricio Duce[5], establecen que en un proceso oral un juzgador no tiene por qué creerle a un fiscal o defensor que asegure que tenga en sus manos un objeto con determinadas cualidades o un documento con cierto contenido o bien que no han sido alterados.

Incluso nosotros podemos señalar en México el hecho de que un video proveniente de Seguridad Pública sea federal o local y que un abogado argumente que es de determinada fecha y se proyecte sin que nadie reconozca dicha circunstancia o bien que algún perito estime que no ha sido editado resulta en nula convicción al juzgador.

Es por todo lo anterior que en las pruebas reales una tercera persona deberá reconocer o informar en torno a ello.

El CNPP acoge este principio ya que establece el artículo 383 lo siguiente:

Artículo 383. Incorporación de prueba

Los documentos, objetos y otros elementos de convicción, previa su incorporación a juicio, deberán ser exhibidos al imputado, a los testigos o intérpretes y a los peritos, para que los reconozcan o informen sobre ellos.

Sólo se podrá incorporar a juicio como prueba material o documental aquella que haya sido previamente acreditada.

Así necesariamente dentro del desahogo de una prueba personal, es decir durante la declaración del acusado o su  interrogatorio o el de un perito, intérprete o testigo, o bien dentro un contrainterrogatorio (incluso en esta fase también se podría demostrar por ejemplo alguna manipulación de un objeto o alteración de un documento etc.), alguna de estas personas deberá reconocer o informar en torno al documento u objeto a fin de acreditar su relación con los hechos que se enjuician.

Así las fuentes de acreditación de las pruebas reales (documentos y objetos) son:

  • Interpretes
  • Peritos
  • Acusado
  • Testigos

La forma de acreditación será para que estos sujetos procesales:

  • Reconozcan y/o
  • Informen en relación a las pruebas reales.

Así sostenemos la idea de que las pruebas reales siempre deberán ser reconocidas o informadas por un testigo, perito, acusado o interprete, por ende en su ofrecimiento y admisión se debe hacer alusión a la forma en que se va a desahogar y por medio de quien se pretenden incorporar a juicio, de lo contrario se deberá excluir en términos del artículo 346 fracción IV del CNPP, ya que contravendría las formalidades y disposiciones que señala dicho ordenamiento.

CARGA DE LA PRUEBA:

Cuando un perito autentifica o autentica la veracidad o un testigo informa o reconoce la relación del documento u objeto con los hechos, en ese momento se vence la desconfianza, y por ello la carga de la prueba se le traslada a la parte contraria a fin de acreditar que son apócrifos, manipulados o cualquier otra circunstancia que se considere debe ser disvalorada por el juzgador.

Artículo 380. Concepto de documento

Se considerará documento a todo soporte material que contenga información sobre algún hecho. Quien cuestione la autenticidad del documento tendrá la carga de demostrar sus afirmaciones. El Órgano jurisdiccional, a solicitud de los interesados, podrá prescindir de la lectura íntegra de documentos o informes escritos, o de la reproducción total de una videograbación o grabación, para leer o reproducir parcialmente el documento o la grabación en la parte conducente.

Debemos hacer patente nuestra idea que un documento si es percibido como falso por la parte procesal en la etapa intermedia, en esta misma fase debe en su caso ofrecer una pericial o testimonial a fin de desacreditar la veracidad de su contenido, de lo contrario no estaría en condiciones en la etapa de juicio oral de ofrecer dichos medios de prueba como nueva ya sea por superveniente o refutación:

Artículo 390. Medios de prueba nueva y de refutación

El Tribunal de enjuiciamiento podrá ordenar la recepción de medios de prueba nueva, ya sea sobre hechos supervenientes o de los que no fueron ofrecidos oportunamente por alguna de las partes, siempre que se justifique no haber conocido previamente de su existencia.

Si con ocasión de la rendición de un medio de prueba surgiere una controversia relacionada exclusivamente con su veracidad, autenticidad o integridad, el Tribunal de enjuiciamiento podrá admitir y desahogar nuevos medios de prueba, aunque ellos no hubieren sido ofrecidos oportunamente, siempre que no hubiere sido posible prever su necesidad.

El medio de prueba debe ser ofrecido antes de que se cierre el debate, para lo que el Tribunal de enjuiciamiento deberá salvaguardar la oportunidad de la contraparte del oferente de los medios de prueba supervenientes o de refutación, para preparar los contrainterrogatorios de testigos o peritos, según sea el caso, y para ofrecer la práctica de diversos medios de prueba, encaminados a controvertirlos.

PRINCIPIO DE CONFIANZA

De manera expresa todos los documentos y objetos admitidos deben cumplir con la regla de desahogo antes señalada, sin embargo los autores chilenos antes citados sostienen que este principio de desconfianza no aplica por un sentido común para hechos notorios como es el caso de lo que se publica en periódicos y por ende sería innecesario acreditar un diario de circulación nacional, sin embargo esta excepción no se contempla en el desahogo sino solo para la admisión en término del artículo 346 fracción I, inciso a del CNPP.

PRUEBAS REALES Y DEMOSTRATIVAS

El uso de apoyos gráficos, juguetes, graficas o diagramas, son herramientas que se sugieren en la dinámica de litigación oral, por lo anterior pensamos que si las mismas simplemente ilustran o clarifican un testimonio o un documento o informe, no son pruebas independientes que deban cumplir con las reglas de las pruebas reales en su ofrecimiento, por ende basta antes de audiencia el correr traslado a la parte contraria para que ésta se encuentre en condiciones de conocerlas y en su caso de objetar su uso, siempre y cuando no den una información adicional a la fuente principal de prueba, ya que si aportaran un conocimiento no establecido por el testigo, perito o documento deberá desestimar su contenido si no fue debidamente ofrecido y admitido.

 

CONCLUSIÓN

La tesis de buscar una decisión correcta en el Derecho consideramos no sería aplicable en figuras con alto grado de complejidad teórica y práctica, por ende sostenemos estas líneas a fin de aportar ideas en torno a las pruebas reales sin que se sostenga una postura absoluta de que se tenga la verdad en la mismas, y esperando sirvan en la construcción de una mejor dinámica de administración de justicia penal, en favor de la seguridad jurídica de todas las personas que se encuentran inmersas en el sistema penal como víctimas, ofendidos o imputados.

[1] Artículos 372 primer y segundo párrafo, artículo 376 primera línea.

[2] Articulo 383 CNPP

[3] 372 CNPP último párrafo.

[4] Artículo 382 del Prevalencia de mejor documento. Cualquier documento que garantice mejorar la fidelidad en la reproducción de los contenidos de las pruebas deberá prevalecer sobre cualquiera otro.

[5] Baytelman, Andrés, Duce, Mauricio,  Litigación penal Juicio oral y prueba, Universidad Diego Portales, 2004, Chile, p. 167.

Un comentario

  1. Buenas noches exelente nota

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